miércoles, 23 de septiembre de 2015

Luminaria de naranja para atraer prosperidad


Es bien sabido que la energía sutil de la naranja actúa efectivamente para atraer amor, suerte, dinero. Para dirigir esa energía, debemos utilizar la nuestra propia dándole sentido e intención a la anterior. Esto tampoco es un gran secreto!

Las formas de realizar un trabajo mágico son tan variadas como brujas y brujos en el mundo, pues terminan solamente en la imaginación.

Aquí utilizaremos pocos ingredientes:
- Una naranja hueca cortada a la mitad
- Clavos de olor para decorar (a gusto)
- Una vela de té (las pequeñitas)


Elije una naranja con el objeto de que te nutra de su energía de dinero y prosperidad.
 Tómala entre tus manos, háblale, cuéntale qué harás con ella, agradécele. 
Ahora, córtala a la mitad y con una cuchara ve comiendo toda la pulpa disfrutándola como un manjar dulce que es, en sí mismo, un valioso alimento.
Una vez huecas ambas mitades, limpia la parte externa del zumo de la fruta que pudiese haber quedado para vitar que quede pegajoso. La mitad que será la parte superior de tu luminaria puede tener un hueco a modo de disipar el exceso de calor, pero como estaremos utilizando la cáscara fresca, no se encenderá.
Coloca los clavos de olor de forma decorativa. Puedes realizar agujeros con símbolos si lo deseas.
Coloca en la base la vela de té, luego la tapa encima y LISTO! Luminaria terminada!!!
Con tus palabras, activa la energía que deseas atraer con esa luz y recuerda que la concentración durante el proceso de armado de la luminaria es muy importante.


Hecho está!

Otros detalles
Este simple trabajo nos ayudará de forma múltiple:
- el aceite esencial de la naranja, al olerlo, eleva las energías, aumenta la autoestima, vigoriza. Al encender la vela, el aroma a naranja se expandirá. Puedes hacer esto mismo con otros cítricos.

- el color naranja es utilizado en cromoterapia con los fines mencionados en el punto anterior.
- el clavo de olor aleja los fastidiosos mosquitos y también se lo utiliza en hechizos de dinero.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

El mágico poder de las velas

Al encender una vela, se pone en marcha el fuego sagrado, capaz de transmutar la energía.
La luz, el fuego y el color de las velas se combinan para alumbrarnos y darnos el sentido que buscamos. Los rituales se basan en la idea de iluminación: al encender una vela se establece una correspondencia entre su luz y la luz del interior de quien la prende.
Por eso, el ritual es una manifestación de lo que llevamos dentro, es una manera de acercarnos a elementos mágicos y poderosos para transformar nuestra vida, nuestra realidad.
Encender una vela es un ritual solitario  y personal. Somos nuestro propio ángel, nuestro propio dios, pequeños magos tratando de  hacerse a sí mismos. No es poco: las velas nos ponen en nuestras propias manos.
Somos nuestra exclusiva responsabilidad.



Dónde reside el poder de las velas?
 

En el “arte” de la Magia las velas son usadas para  dirigir el poder de un pedido. Simbolizan la transformación de la voluntad en energía, que se eleva al plano astral a medida que se consume.

FUEGO = ESPÍRITU
Es decir, el poder de las velas está en el fuego, y el poder del fuego está en cada uno de nosotros.


Encender una vela es activar la analogía de iluminar todo lo oscuro, dominar lo oculto a través del Elemento fuego.
Esta es una tarea mágica y transformadora.
El simbolismo de las velas nos ofrece poder desarrollar y sacar a la luz nuestro poder interior, pues, desde siempre el ser humano ha necesitado de mediadores materiales para cualquier tipo de trabajo mágico.
El uso consciente de la manipulación de esa energía que movemos al encender una vela nos otorga un alto poder de concentración a través del acto mágico y ritual de encenderla y multiplicamos las energías de que podamos disponer en ese momento.
ya que establecemos una sutil conexión con fuerzas naturales que todos llevamos dentro. De ahí se desprende como de vital importancia la concentración y la meditación en todo acto mágico.
Para poder poner en marcha el poder de las velas es preciso incluir el componente esencial: la fe.
Que se activa teniendo confianza en lo que vamos a hacer, pues es la fuerza interna que va a revertir una situación posibilitando el cambio deseado.