El hechizo es un acto mágico que suele ser para pretender producir efectos sobre la realidad mediante procedimientos sobrenaturales, como el uso de conjuros, es de carácter litúrgico o ritual. Cuando el objetivo del hechizo es adivinar el futuro se denomina sortilegio y cuando busca someter la voluntad de otra persona u objeto o influir en ellos, encantamiento, maldición (si es con mala voluntad) o bendición (si es para protección). El poder del hechizo radica en la palabra. Una palabra errada puede fraguar el hechizo o producir un efecto contrario al que se espera obtener. La palabra es siempre concreta, específica y el Universo la entiende de manera literal, sin metáforas. Es decir, un hechizo debe oírse bien, puede ser rico en metáforas o comparaciones, pero las palabras deben seleccionarse cuidadosamente, así como las metáforas o comparaciones deben ser precisas también. Del mismo modo, debe guardarse especial cuidado en seleccionar correctamente los elementos que se usarán para ...