sábado, 25 de junio de 2016

Cómo reconocer a una bruja o brujo?


Más de una persona leyendo este tipo de blogs, se habrá preguntado qué hace a una persona ser o no una bruja o brujo.
Probablemente, algunas personas (o muchas) ven a la magia como algo perteneciente al mundo de la literatura o el cine, con estereotipos muy marcados, que nacen del arquetipo de la anciana sabia o la mujer seductora y con poder fruto de la manipulación mágica.
Pues bien, ser bruja -y en este artículo la palabra bruja incluye también a los brujos-, más allá de la edad que se tenga, se relaciona mucho a la sabiduría interior, a esa anciana sabia que reside en cada uno de nosotros como seres duales. En esa dualidad, incluyo a los varones y su contacto con su aspecto femenino.
La bruja, solía ser una mujer entrada en años y que acumuló durante años la sabiduría de la naturaleza. Experimentó, aprendió de lo que sus ancestras le enseñaron, se equivocó y se animó a seguir.
La magia es algo tan natural que por ello nos valemos de las hierbas, las piedras, las energías de la Luna o el Sol y los planetas, la lluvia, el viento, las manifestaciones naturales de cada estación del año en ese eterno ciclo que se sucede y nunca termina. Si todo eso está allí, parte del Universo, hecho de átomos y materia, viviendo, igual que nosotros... está en nosotros como nosotros en ellos.
Una bruja, propiamente bruja, se vale de todos estos elementos recién mencionados para cambiarlo todo. Y cambiar TODO es cambiarse a sí mismo.
El camino del Espíritu nos lleva a hacernos en la vida cientos, miles de preguntas para las cuales muchas veces no encontramos respuesta: "Por qué me pasa esto a mí?", "Cuándo conseguiré modificar tal situación?", "Por qué se acerca a mi vida determinado tipo de personas?", y sobre cada aspecto de la vida podría escribir aquí alguna pregunta que yo también me he formulado.
Con el tiempo, la lectura, la meditación, la práctica mágica, me fui dando cuenta de que esas preguntas apuntan al "afuera" en cada situación y pasé a preguntar principalmente: "Qué necesito aprender de esta situación en mi vida?". Esta pregunta puede parecer simple de toda simpleza, pero nos aporta muchas más respuestas activas que las otras que nos colocan en una actitud pasiva y victimizadora ante nuestra mirada en el espejo.
La bruja, busca cambiarse a sí misma para que el mundo cambie, SU mundo!
Al elevar nuestra vibración alejando pensamientos y emociones negativas, dejando los chismes a un lado, centrándonos en nuestras necesidades para crecer, ayudando a otras personas a sanar sus heridas, por la Ley de Magnetismo, atraemos lo semejante y las personas con mayor sabiduría para aquello que necesitamos aprender, aparecen. Eso también es Magia y de la más pura!!!
Una bruja de verdad no anda por la vida amarrando gente sino fortaleciendo alas!